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Alérgenos de las fragancias: ¿qué se esconde tras la palabra «parfum» de la etiqueta?

En la mayoría de los cosméticos y productos de limpieza verás, hacia el final de la lista, una sola palabra: Parfum o Fragrance. Esa palabra representa una mezcla que a veces está formada por decenas de componentes aromáticos distintos. Para la mayoría de las personas, esta mezcla no causa ningún problema; sin embargo, la alergia a las fragancias es una de las causas más frecuentes de dermatitis de contacto. En esta guía explicamos cómo leer la información sobre el perfume en la etiqueta y qué pistas pueden servir a las pieles sensibles.

Actualizado: 2026-10-117 min de lectura

¿Por qué «parfum» se escribe con una sola palabra?

La normativa cosmética exige que cada ingrediente figure con su nombre INCI, pero hay una excepción para las mezclas aromáticas. Como las fórmulas de perfume son secreto comercial para los fabricantes, la mezcla puede indicarse en la etiqueta con un único nombre genérico: Parfum. La misma regla se aplica a la palabra «Aroma».

Esta mezcla puede estar compuesta por aceites esenciales naturales, extractos vegetales y moléculas aromáticas sintéticas. Que sea «natural» o «sintética» no determina por sí solo el riesgo de alergia: buena parte de los alérgenos de fragancia más conocidos se encuentran también en fuentes naturales como la lavanda, el limón, el ylang-ylang o el musgo de roble.

Alérgenos de fragancia de declaración obligatoria

Para que el consumidor esté informado, la normativa de la UE obliga a que los componentes aromáticos que con más frecuencia causan alergia se indiquen también por su nombre, además de la palabra «Parfum», cuando superan cierto umbral en el producto. Ese umbral es del 0,001 % en los productos sin aclarado y del 0,01 % en los que se aclaran; es decir, en los productos que permanecen sobre la piel aparecen en la etiqueta incluso cantidades mucho menores. La normativa cosmética turca está armonizada con la de la UE en este aspecto.

Durante muchos años, esta lista estuvo formada por 26 sustancias. Con el Reglamento (UE) 2023/1545, publicado en 2023, la UE añadió 56 alérgenos de fragancia adicionales identificados por el SCCS y amplió el alcance a unas 80 sustancias (como algunas se definen por grupos, las fuentes dan un total de entre 80 y 82). Según el calendario de transición de la UE, los productos que se comercialicen por primera vez después del 31 de julio de 2026 deben cumplir la nueva norma; los productos con el etiquetado antiguo pueden venderse hasta el 31 de julio de 2028. Por eso no es de extrañar que veas cada vez más nombres de alérgenos de fragancia en las etiquetas.

  • Linalool y Limonene: son los nombres más habituales. Por sí mismos son alérgenos débiles, pero los productos de oxidación que se forman al entrar en contacto con el aire pueden ser alérgenos más potentes.
  • Citronellol, Geraniol, Citral, Eugenol, Coumarin, Cinnamal, Hexyl Cinnamal: aparecen a menudo en aromas florales, especiados y cítricos.
  • Benzyl Alcohol, Benzyl Benzoate, Benzyl Salicylate: se usan como fragancia y, a veces, también como conservante o disolvente.
  • Extractos de Evernia Prunastri (musgo de roble) y Evernia Furfuracea: se consideran alérgenos potentes.
  • Hydroxyisohexyl 3-Cyclohexene Carboxaldehyde (HICC), Atranol y Chloroatranol: están prohibidos en los cosméticos de la UE por su potencial alergénico.

«Sin perfume» y «sin olor» no son lo mismo

En las etiquetas se usan a menudo dos expresiones parecidas, y la diferencia entre ellas es importante para las pieles sensibles:

  • Sin perfume (fragrance-free): no se ha añadido perfume ni aceites esenciales para dar olor al producto. Puede tener un ligero olor procedente de sus propias materias primas.
  • Sin olor (unscented): el producto se percibe inodoro; pero eso también puede significar que se ha usado una sustancia aromática «enmascarante» para tapar el olor de las materias primas.

No siempre existe una definición legal vinculante y detallada para estos dos términos. Lo más fiable es no fijarse en la frase de la parte frontal, sino en la lista de ingredientes: en ella no deben aparecer Parfum, Fragrance, Aroma, aceites esenciales (por ejemplo, Lavandula Angustifolia Oil) ni los nombres de alérgenos citados arriba.

¿Cómo se manifiesta la alergia a las fragancias?

La alergia a las fragancias suele presentarse como dermatitis alérgica de contacto: enrojecimiento, picor, hinchazón o descamación en la zona donde se aplicó el producto. Los síntomas no aparecen justo después del contacto, sino a menudo en uno o dos días. Ese retraso puede dificultar averiguar qué producto causa el problema.

La alergia se desarrolla con el tiempo: puedes volverte sensible a un producto que has usado sin problemas durante años. Y, una vez aparece, suele ser permanente. Por eso, reducir el número de productos con perfume puede ser útil, sobre todo para personas con eccema, con la barrera cutánea dañada o con profesiones que obligan a lavarse las manos a menudo.

El olor puede desencadenar en algunas personas dolor de cabeza o síntomas parecidos al asma no solo a través de la piel, sino también por vía respiratoria. Esto puede deberse a un mecanismo distinto de la alergia.

Para quien sospeche una alergia a las fragancias, una vía práctica es pasarse durante unas semanas a versiones sin perfume de los productos que tocan la piel (crema, loción, desodorante, champú y detergente) y observar cómo reacciona. Si las molestias disminuyen claramente, es una pista; pero el diagnóstico definitivo se obtiene con la prueba del parche. Anotar los cambios de producto durante este proceso también resulta útil al hablar con el dermatólogo.

Prueba del parche: diagnóstico en lugar de suposiciones

La forma más fiable de saber a qué sustancia eres alérgico es la prueba del parche (patch test) que realiza un dermatólogo. En ella se aplican series estándar de alérgenos, normalmente en la espalda y con apósitos, y se evalúan a intervalos determinados. Las series estándar incluyen también mezclas de fragancias y algunos alérgenos de fragancia individuales.

Las pruebas caseras de «aplicar en la muñeca y esperar» pueden orientar, pero no sustituyen al diagnóstico. Probar un producto nuevo durante unos días en una zona pequeña, como detrás de la oreja o en la cara interna del codo, es una precaución previa razonable, sobre todo en pieles sensibles. Si observas una reacción evidente, se recomienda dejar el producto y consultar a un dermatólogo.

El perfume en los productos de limpieza

El perfume también es habitual en detergentes, suavizantes, limpiadores de superficies y ambientadores. Los aromas de los productos para la ropa pueden quedarse en el tejido y estar en contacto con la piel todo el día. Para las pieles sensibles, elegir un detergente sin perfume y usar menos suavizante puede ser un buen punto de partida. Tratamos el tema en la guía sobre detergente y suavizante.

En algunas fórmulas de fragancia se pueden usar disolventes como el ftalato de dietilo para fijar el olor. Estas sustancias a menudo no figuran por separado en la etiqueta, porque se consideran parte de la mezcla del perfume.

Los ambientadores en espray, las velas aromáticas y los ambientadores de coche también forman parte de la exposición a fragancias en casa. Aunque no se apliquen sobre la piel, los componentes aromáticos que se dispersan en el aire pueden contribuir a dolores de cabeza o irritación de las vías respiratorias en personas sensibles. Si los usas porque te gusta el olor, ventilar con regularidad es un buen equilibrio.

Preguntas frecuentes

Si la etiqueta pone linalool y limonene, ¿es peligroso el producto?

No. Estas sustancias figuran solo porque superan cierto umbral. Para la mayoría de las personas no causan problemas; para quienes tienen diagnosticada una alergia a las fragancias, en cambio, es una información importante.

¿Son más seguros los aceites esenciales naturales que el perfume?

En cuanto a alergias, no. Los aceites esenciales pueden contener de forma natural alérgenos declarados como linalool, limonene, geraniol y eugenol. Que algo sea «natural» no significa que no cause alergia.

¿Es adecuado un producto «sin olor» para alguien con alergia al perfume?

No siempre. Los productos sin olor pueden llevar una fragancia enmascarante. Comprueba que en la lista de ingredientes no aparezcan Parfum, Fragrance ni nombres de alérgenos de fragancia.

¿Cómo puedo confirmar que tengo alergia a las fragancias?

Con una prueba del parche realizada por un dermatólogo. Esta prueba puede mostrar a qué componentes aromáticos eres sensible y aclara en qué fijarte al leer las etiquetas.

¿Alguien con alergia al perfume no puede usar ningún producto con olor?

Depende de a qué sustancias sea sensible cada persona. Algunos productos que no contengan los alérgenos identificados en la prueba del parche pueden usarse sin problemas. Aun así, lo más acertado es decidir qué productos son seguros junto con tu dermatólogo.

Esta página es de información general y no constituye consejo médico personal. Las advertencias de la etiqueta y la opinión de un profesional sanitario siempre tienen prioridad.